domingo, 11 de octubre de 2020

Plebiscito nacional de Chile de 2020

El Plebiscito nacional de Chile de 2020, denominado oficialmente Plebiscito nacional 2020, será un referéndum convocado en Chile inicialmente para el 26 de abril de 2020 y posteriormente fijado para el 25 de octubre debido a la pandemia de enfermedad de coronavirus, con el objeto de determinar si la ciudadanía está de acuerdo con iniciar un proceso constituyente para generar una nueva Constitución, y determinar el mecanismo para dicho proceso. Fue propuesto por un acuerdo entre la mayoría de los partidos políticos chilenos, anunciado el 15 de noviembre de 2019, tras un mes de protestas en todo el país.

Será el primer plebiscito nacional chileno desde 1989, cuando se realizó un referéndum donde se aprobaron reformas a la Constitución Política de la República, promulgada en 1980, durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, y por tanto será el primero, y hasta el momento el único, celebrado durante los gobiernos democráticos que siguieron al régimen de Pinochet, y durante el siglo XXI.


Antecedentes y contexto

Si bien las críticas a la Constitución de 1980 prácticamente nacieron con ella en cuanto a aspectos de legitimidad de origen, deficiencia democrática del texto y los altos cuórums que se requerían para realizar reformas, desde 1989 que ha sido tema político común su sustitución; aunque la Concentración de Partidos por la Democracia apeló en un principio a reformas, ya para las primarias presidenciales de la Concentración de 1999 ambos candidatos hablaban de convocar un plebiscito sobre aspectos constitucionales.

Aquella presión por el texto constitucional, en aquellos aspectos denominados "enclaves autoritarios", se descongestionó parcialmente con las reformas de año 2005, a pesar de que habían partidos políticos que desconocían en legitimidad el texto. Ya para la elección presidencial de 2009 tanto Eduardo Frei Ruiz-Tagle como Jorge Arrate hablaban de una "nueva constitución" esencialmente para ampliar derechos sociales, sin embargo, el surgimiento de movimientos sociales entre el año 2006 y 2011 volvieron a poner entredicho la legitimidad de la Constitución. Fue Michelle Bachelet que durante su segundo gobierno promovió un proceso constituyente, sin embargo este no se concluyó, en parte porque la Constitución no posee un mecanismo de sustitución ni permite convocar a plebiscitos. Sebastián Piñera, luego de ser elegido presidente para un nuevo período en 2017, descartó modificar la Constitución.

Sin embargo las protestas en Chile iniciadas a mediados de octubre de 2019 tuvieron entre sus principales demandas la redacción de una nueva Constitución Política. El 21 de octubre líderes sociales y artistas chilenos propusieron una Asamblea Constituyente nacional y seis medidas anti abusos de corto plazo ante la crisis política social del país. Diversos gremios y entidades sociales y civiles confirmaron "cabildos abiertos" en varias comunas del país, con una masiva participación ciudadana, con el objeto de sentar las bases para una eventual asamblea constituyente para la elaboración de una Nueva Constitución para Chile. 

El 7 de noviembre del mismo año, la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) integrada por 330 de las 345 municipalidades del país, aprobó mandar a su directorio para convocar a una consulta ciudadana en dichas comunas, a realizarse el 7 de diciembre, donde preguntaría a la ciudadanía si está de acuerdo en la elaboración de una Nueva Constitución. 


Hacia el plebiscito (intento de reformas)

El tema de la redacción de una Nueva Constitución (y en particular, una escrita por la asamblea constituyente) apareció en 2019 en varias de las protestas ocurridas a lo largo del país y en muchos de los cabildos ciudadanos organizados. Varios líderes sociales, analistas y políticos, incluyendo al presidente del Senado y al vocero de la Corte Suprema, mencionaron la necesidad de crear una nueva Constitución que permitiera canalizar las demandas sociales. Ante la presión, incluso de miembros del oficialismo, Piñera se abrió a la posibilidad de realizar reformas estructurales al texto constitucional, aunque sin entrar en detalles de la magnitud de dichos cambios ni del mecanismo para realizarlo. El 10 de noviembre de 2019, el Gobierno, a través de un comunicado del ministro del interior Gonzalo Blumel, aprobó la futura aplicación de un proceso para el establecimiento de una nueva Constitución, mediante un Congreso Constituyente con plebiscito ratificatorio. Sin embargo, 2 días mas tarde, los 14 partidos opositores al gobierno (RD, PCCh, PS, PDC, PPD, PEV, PR, PI, PRO, FRVS, Comunes, PL, CS y PH) emitieron una declaración conjunta en donde se manifestaron a favor de una Asamblea Constituyente.


¿Qué pasa si gana el Apruebo o Rechazo tras el plebiscito del 25 de octubre?

Tras la votación del 25 de octubre, pueden ocurrir 2 alternativas: en caso de que gane la opción de una nueva Constitución, se deberá elegir a los constituyentes. En cambio, si se rechaza, el proceso termina esa misma jornada.


La noche del plebiscito, el 25 de octubre, pueden surgir 2 escenarios dependiendo de la opción que tenga más votos.

En caso de que gane la opción Rechazo, Chile seguirá regido por la actual Constitución.

Por otra parte, si gana la opción Apruebo, se realizará una nueva elección para escoger al grupo denominado los constituyentes, quienes serán los encargados de redactar la nueva Carta Magna.


Esta elección está fijada para el 11 de abril del 2021, junto a la de alcaldes y gobernantes regionales.

En esta instancia se deberá escoger los 86 miembros si el órgano elegido en el plebiscito del 25 de octubre es la Convención Mixta Constitucional, o a los 155 integrantes si se opta por la Convención Constitucional.

El órgano tendrá hasta nueve meses para redactar la nueva Constitución, plazo que podrá ser prolongado una sola vez por 3 meses. 

La nueva Carta Fundamental deberá ser sometida a un plebiscito ratificatorio con voto obligatorio, que es lo que se le denomina plebiscito de salida.


 



domingo, 13 de septiembre de 2020

Bío Bío: Cuarentenas se mantendrán hasta mediados de octubre


 Bío Bío registro 229 contagiados nuevos, ocho muertos y supera los dos mil activos. Pacientes Covid-19 están ocupando 126 camas críticas, sólo 56 están libres de uso. 

Ad portas a la cuarentena que iniciaron, a las 23:00 horas, San Pedro de la Paz, Coronel y Lota las aglomeraciones en bancos y supermercados, así como la congestión vehicular se repitió en la zona.

Aglomeraciones que aumentan riesgo de contagio de Covid-19 en la Región, según informó la seremi de Gobierno Francesca Parodi, suman 19.866 infectados. La última jornada hubo 229 positivos y ocho muertos, totalizando así 255.

El seremi de Salud, Hector Muñoz, llamó a la comunidad a quedarse en casa, cumplir con las medidas y sólo salir del hogar si cuenta con el respectivo permiso, pues el riesgo de contagio es alto, considerando que Bío Bío tiene 2.144 casos activos. Concepción tiene 400, seguido de Talcahuano con 189, mientras que Coronel y Hualpén tienen 177 personas cada una.

La autoridad sanitaria afirmó que a dos semanas de confinamiento en Concepción, Talcahuano y Chiguayante (que entraron en cuarentena el viernes 28 de agosto) los indicadores no han mejorado. "Tenemos que esperar un tiempo, hay una leve baja de casos, pero pueden aparecer los próximos días brotes secundarios".

Similar es la situación en Penco y Tomé, con más casos a lo esperado, por lo que Muñoz descartó que salgan de cuarentena antes de Fiestas Patrias, incluso, pudiéndose extender hasta la segunda semana se octubre en las comunas confinadas.

Mañana lunes debería existir claridad en el Minsal sobre qué medidas se tomarán en Curanilahue, Mulchén y Santa Juana, ante los nuevos casos y alta tasa de incidencia en comparación a otras comunas.

Curanilahue registra 23 nuevos casos y 99 casos activos, con brotes asociados a una forestal, familiares y a un velorio,

Hubo 2 casos positivos en Santa Juana y 32 casos activos que ponen la alerta por la cercanía que tiene con San Pedro de la Paz, que entró en cuarentena con 13 casos nuevos y 175 casos activos, mientras que Mulchén presentó 2 casos nuevos y 46 casos activos.


Fiestas Patrias y trazabilidad

Si bien en la Región estarán en cuarentena 10 comunas, que involucran a más de un millón de personas, el resto de la Región podrá hacer uso de los permisos que otorgará el "Fondéate en tu casa", dicha libertad podría poner en riesgo la trazabilidad.

Muñoz dijo que lo ideal es que las familias en fase 3 cuenten con un cuaderno, donde anoten Nombre, Rut y Teléfono de sus visitas para ayudar a la trazabilidad. "Para tener el contacto lo más rápido posible y aislarla rápidamente".

Sin embargo, la recomendación se ve difícil de cumplir, sobre todo cuando la incivilidad de la Región se hace presente cada día con cerca de 100 detenidos por incumplimiento de Toque de Queda, similar cantidad por circular sin permiso en zonas de cuarentena. Por ello, el seremi recalcó que contrataran cien trazadores más para las zonas en cuarentena y apoyar en la educación a la población.


Bajan camas críticas y hay siete brotes en clínicas que podrían complicar panorama

Un total de 96 camas UCI y 30 UTI están siendo ocupadas por pacientes con Covid-19.

El seremi de Salud, Hector Muñoz, detalló que de las 199 camas UCI y 158 UTI que tiene la Región, 75 y cien respectivamente están siendo ocupadas por pacientes de otras patologías. "Personas con enfermedades crónicas que por programación de operaciones han tenido que ocuparlas".

La situación ha hecho que se envíen, previamente, pacientes del Bío Bío a otras regiones, cuatro en promedio por día, para tener un rango de camas críticas a disposición de la comunidad que acuda a emergencias por otras patologías.

Sin embargo, el control de la pandemia se complica, pues a los 13 brotes del Hospital Regional y cuatro del Hospital Higueras, se suman siete centros privados con brotes, "que involucran cerca de 118 casos activos".

La autoridad sanitaria reconoció el alto riesgo que corren los funcionarios y manifestó que "cada brote en un centro de salud nos complica porque si hay un caso positivo, más contacto estrecho, deben aislarse y la idea es que los brotes sean pequeños y controlados rápidamente para no tener una baja de nuestros funcionarios que son tan importantes para el combate de la pandemia".




sábado, 5 de septiembre de 2020

Fondéate en tu Casa

 


Este 18 de septiembre será distinto.

El gobierno anunció este miércoles 2 de septiembre su plan "Fondéate en tu casa", con el cuál darán más libertades para que las personas puedan festejar Fiestas Patrias en medio de la pandemia del COVID.19. A continuación te contamos que se podrá y que no se podrá hacer, en estas particulares Fiestas Patrias.

Con el plan "Fondéate en tu casa" el gobierno confirmó un relajo en las medidas de restricción, con el fin de permitir a las personas mayor movilidad para poder festejar estas Fiestas Patrias durante el fin de semana largo del 18 de septiembre.

Las reuniones familiares estarán permitidas, con algunas restricciones, con el fin que los chilenos no salgan en masa a festejar en alguna fonda o ramada clandestina, pues este tipo de establecimientos quedaron prohibidos.

Aquí te detallamos en qué consiste este plan "Fondéate en tu casa", lo que podrás hacer, lo que tendrás prohibido y lo que debes hacer para protegerte de los contagios, estos días 18, 19, y 20 de septiembre.


Reuniones familiares

El Ministerio de Salud estableció los "aforos" para este tipo de festejos, donde sólo se podrán visitar a familiares, pues las reuniones sociales con amigos también están prohibidas. Además la cuarentena y el toque de quedan no serán eliminados, siendo el segundo de ellos, de hecho, adelantado.

Para las zonas en cuarentena y transición, se deberá obtener un permiso especial que tendrá una duración de 6 horas.

Independiente de la etapa del Plan Paso a Paso, las reuniones familiares en recintos cerrados será de máximo 5 personas (aparte del grupo familiar que vive en ese domicilio). Asimismo, el máximo de personas en un recinto abierto será de 10 individuos.

Para cuidarse de los contagios, el uso de mascarillas, la separación social y el lavado de manos constantes será primordial, sobre todo en los casos de desplazamiento en el transporte público, que tendrá un alza de usuarios durante estos días.


Fondas y ramadas

La tradicionales fiestas como fondas, recitales, ramadas o reuniones callejeras, están absolutamente prohibidas, por lo que el asistir a ellas, no sólo podría generar problemas de salud, sino también con la justicia.

que el 

Viajes a regiones

Total y absolutamente prohibido los viajes a segundas viviendas o a familiares que vivan en una región distinta a la de origen. Si se realizan, la persona será regresada en algún cordón sanitario.


Toque de quedalos que deben atender al público si quieren abrir

Este jueves 3 de septiembre, el Ministro Enrique Paris confirmó que el toque de queda, para los días 18, 19 y 20 de septiembre, comenzará a las 21:00 horas, adelantándose su inicio.


Restaurantes y comercio

El comercio y los restaurantes podrán funcionar de acuerdo a las restricciones del Plan Paso a Paso y de la comuna donde estén situadas. Eso sí, al ser feriados irrenunciables, no podrán contar con trabajadores y serán sus propios dueños los que deban atender al público si quieren abrir.


Parques y plazas

Las personas podrán salir de sus casas, sólo si el Plan Paso a Paso de su comuna lo permite. Se recuerda que la cuarentena obligatoria no será levantada.


El Ministerio de Salud entregó un nuevo balance sobre el estado de la pandemia de coronavirus en el país, con fecha 13 de septiembre, los casos acumulados a nivel nacional son:

- Casos totales: 434.748

- Casos recuperados: 406.326

- Casos activos: 16.473

- Casos diarios: 2.082

- Total personas fallecidas: 11.949

En esta instancia también se habló de una modificación del Plan "Fondéate en tu casa" para las celebraciones de Fiestas Patrias.

Este cambio indica que las personas que residan en comunas en cuarentena, ahora no podrán solicitar el permiso especial para desplazarse a otras viviendas para los días 18, 19 y 20 de septiembre, tal como se había comunicado en un principio. 

"Este es un Gobierno que escucha, es un Gobierno que atiende lo que nos han manifestado los alcaldes y algunas autoridades.

Hemos tomado la determinación de que el permiso especial transitorio para los días 18, 19 y 20 de septiembre va a excluir a aquellas comunas que hoy estén en el Paso 1, es decir, que estén en cuarentena, explicó el Gobierno".


viernes, 21 de agosto de 2020

Vacuna contra el Coronavirus


Científicos chilenos trabajan en el desarrollo de una "vacuna candidata" para el COVID-19, comúnmente conocido como coronavirus, el proyecto convoca a investigadores de la Universidad Católica, el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII) y el Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico Molecular (BMRS, por sus siglas en inglés).

Para este desafío, transferirán la experiencia acumulada en la última década en el desarrollo de vacunas contra el virus respiratorio sincicial (VRS) y el netapneumovirus humano (MPVh). El equipo liderado por el doctor Alexis Kalergis, director del IMII, espera contar con una vacuna candidata que deberá ser evaluada en estudios pre-clínicos y luego en estudios clínicos. 

"En base a la experiencia exitosa que hemos tenido el el IMII y la UC, con desarrollo de vacunas contra virus respiratorios, como el virus sincicial y el netapneumovirus, hemos decidido aplicar este conocimiento en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus. Este será un trabajo conjunto entre la UC, IMII y BMRS" señaló el investigador, que lidera a un grupo de jóvenes científicos chilenos que serán parte del proyecto.

Kalergis es responsable de liderar el desarrollo de la vacuna contra el virus respiratorio sincicial, la primera inmunización de este tipo diseñada en el mundo, y del metapneumovirus, que actualmente se manufactura en más de 25 mil dosis en Estados Unidos. Ambos de  agentes virales son dos de los principales causantes de neumonía por infecciones respiratorias. 

Según el director del IMII, la fórmula utilizada exitosamente contra dichos virus podría ser también útil contra el covid-19.

"Pensamos que desde la ciencia chilena podemos aportar con una solución segura y concreta contra esta enfermedad que se está convirtiendo en una pandemia infecciosa", aseguró el académico de la Universidad Católica, quien confía en que este desarrollo ponga a este centro de excelencia en inmunizaciones contra virus en la vanguardia del conocimiento mundial.

No obstante, Kalergis indicó que los plazos para contar con una vacuna aplicable en la población son difíciles de anticipar. Sin embargo, de obtener resultados favorables en los estudios pre-clínicos y clínicos, una vacuna podría estar terminada entre 18 meses y tres años.

Riesgo invernal ad portas 

A la fecha, el coronavirus ha causado más de 2 mil 800 muertes y un total de 82.600 casos en 47 países; esta semana fue confirmada la primera muerte en América Latina (Brasil), mientras que el Ministerio de Salud ha confirmado que ha monitoreado más de 300 pacientes que potencialmente podrían haber hospedado el agente acá en Chile.


miércoles, 19 de agosto de 2020

Protestas post pandemia ¿Estallido Social 2.0?

 

Si no se realizan cambios estructurales al actuar de Carabineros en las calles frente a las manifestaciones sociales, es muy probable que ocurra un nuevo estallido. Tal vez no de forma masiva o en un solo territorio, pero los hechos de protesta por las condiciones políticas, sociales y económicas se harán sentir en las calles de una u otra forma. Las condiciones políticas que permitieron la apertura de un nuevo espacio de diálogo se ven reflejadas en el acuerdo político que nos llevó a un itinerario de cambio constitucional. Esta agenda no puede quedar empantanada por la pandemia; muy por el contrario, las transformaciones urgentes de la carta constitucional que permitirán construir un nuevo contrato social deben estar en la agenda de debate.

La pandemia tendrá consecuencias económicas y sociales profundas para América Latina. Si bien aún los pronósticos cambian de forma diaria, las visiones de la CEPAL o el Banco Mundial reconocen un retroceso de entre una a dos décadas en los logros de la lucha contra la pobreza y la desigualdad. 

Chile no es una excepción. A mediados de mayo de 2020 más de 459 mil trabajadores enfrentan suspensión de sus contratos, más de 17 mil reducción de sus jornadas, lo que impacta directamente sobre aquellos que tienen trabajos más precarios. Según datos del INE, el desempleo al mes de abril de 2020 alcanzó a 8,3% de hombres y 9,9% de mujeres, lo que se suma a una taza de ocupación informal que se situó en 26,3%. La información aparece de forma constante con un mensaje claro: los que menos tienen sufrirán más por las consecuencias de la pandemia.

Referimos a las bases del estallido del 2019 parece algo lejano en el tiempo. Mucho ha cambiado en menos de un año, pero también ha quedado igual o se ha magnificado. La pandemia presenta tazas más altas de infectados en las comunas más pobres, la pobreza extrema, que llegaba a 1,4% de la población, podría moverse, según estimaciones, entre 2,3% y 2,6%. CEPAL pronostica también que la pobreza que afectaba a 9,8% de la población el 2019, afectará entre 12,7% y 13,7% en el mediano plazo.

El hambre, la sobrevivencia y el frío, así como el trabajo infantil, el abandono escolar y la cobertura médica se instalarán en una agenda social que hace solo un año reconocía la necesidad de un cambio de modelo en Chile. Ahí donde se puso en duda el lucro con la educación, el negocio de la salud privada y los pésimos resultados del sistema privado de pensiones, ahora se reconocerá la necesidad de mecanismos estatales sólidos y permanentes para brindar estos bienes públicos con un Estado robusto, que sirva a la mayoría y que deje su rol subsidiario.

La pandemia además ha enfatizado en un tema central del estallido del 2019, la segregación de nuestras ciudades, el abandono de múltiples territorios, la inequidad con rostro de discriminación, maltrato y fragmentación. Vivir en la ciudad no es igual para todas y todos, la presencia de guetos verticales, así como de guetos de pobreza y explotación para la población migrante, son dos caras que por décadas nos negamos a ver. Tal vez estar en las cuidades más prometedoras o con la mejor calidad de vida para los negocios según rankings internacionales nos impidieron ver el rostro completo de la ciudad que construimos. Esa donde le tememos al distinto y desconfiamos del vecino; donde contaminamos con parque vehicular "del año" y concentramos las áreas verdes en pocas comunas.

El estallido social del 2019 nos llamó a reflexionar sobre un país que se produce a pesar de estas profundas grietas e inequidades. La pandemia no callará este llamado, por el contrario, es muy probable que lo amplifique, con la evidencia que dejará no solo en términos de enfermedades y fallecidos, sino también de cuidados y privilegios. Los sectores populares donde se concentró la pandemia y algunos hechos de violencia que ocurrieron en 2019 han sido los primeros en implementar ollas comunes, redes de asistencia ciudadana, y mecanismos colaborativos incipientes entre vecinos. Generalmente apoyados por los gobiernos municipales, han enfrentado la precariedad con dignidad, pero también con un claro sentido de abandono que se hizo evidente con los limitados apoyos entregados inicialmente, los llamados al encierro sin reconocer las dificultades del mismo y la situación de la mayoría de los centros de salud ubicados en sus comunas.

El estallido 2019 tubo como respuesta inicial un violento accionar policial que no escatimó en usar balines, bombas lacrimógenas y agua con químicos entre otras herramientas de lo que llamamos orden público. La protesta social tiene que ser entendida como un mecanismo legítimo de expresión de necesidades por parte de la población que no se siente representada por los partidos políticos o los gobernantes de turno. Criminalizar su accionar o policializar la respuesta sólo trae más violencia y convierte muchas veces el reclamo en ira. Los informes del Instituto Nacional de Derechos Humanos y de Human Rights Watch muestras señales irrefutables de violación de derechos humanos, así como de un entendimiento institucional del uso de la violencia como una solución rápida.

La crisis de legitimidad de Carabineros de Chile marcó la necesidad de una profunda reforma policial, que pusiera énfasis en el verdadero gobierno civil del sector. 

Por primera vez desde el retorno de la democracia en Chile, el tema policial se analizó desde la integridad y se pusieron en duda los altos niveles de autonomía, opacidad e impunidad. La pandemia le quitó momentum a este debate, los acuerdos por reforma se han ido transformando en acuerdos legislativos específicos. La certera y proactiva respuesta que han tenido las policias en el marco de la pandemia ha incrementado la confianza y validación de los ciudadanos en las principales encuestas de opinión. Proceso esperable que muestra que el trabajo policial es multifacético y que la ciudadanía a pesar de las complejidades del pasado, reconoce el rol de una policía que ayuda a la protección. La confianza en momentos de angustia, ansiedad y pandemia no debería entenderse como una carta en blanco para desarrollar estrategias comunicacionales y cambios menores.

Sin cambios estructurales en la forma en que se enfrenta la protesta social, es muy probable que ocurra un nuevo estallido. Tal vez no de forma masiva o en un sólo territorio, pero los hechos de protesta por las condiciones políticas, sociales y económicas se harán sentir en las calles de una u otra forma. Las condiciones políticas que permitieron la apertura de un nuevo espacio de diálogo se ven reflejadas en el acuerdo político que nos llevó a un itinerario de cambio constitucional. Esta agenda no puede quedar empantanada por la pandemia; muy por el contrario, las transformaciones urgentes de la carta constitucional que permitían construir un nuevo contrato social deben estar en la agenda de debate.

La debilidad estatal no sólo se ha visto reflejada en la carencia de un sistema de atención de salud primaria que permita una cobertura adecuada para toda la población, sino también en la ausencia de espacio de protección. Se trata de una situación que ha consolidado espacios grises, donde grupo informales o criminales cumplen roles de protección y asistencia dirigidos a personas de alta vulnerabilidad.

La ausencia del Estado es un escenario extremo que se observa en algunos contextos, en la mayoría de los barrios populares de Chile, donde el Estado está presente sólo en términos policiales, muchas veces reactivamente o con programas sociales que entregan bonos pero no construyen redes sociales. El estallido en los lugares donde el Estado juega este rol ambivalente (represión/abandono) sin duda tendrá expresiones y narrativas muy distintas para las que debería estar preparado el aparato estatal. Preparado no sólo con nuevos carros blindados o cámaras policiales de cuerpo, sino con la presencia efectiva de los sistemas de protección social, Post pandemia preocupa el abandono escolar, el consumo problemático de drogas y alcohol, los problemas de salud mental no tratados, entre otros múltiples factores que son reconocidos por su vinculación con el aumento de la violencia. No es clara cuál será la agenda de inversión en ninguna de éstas áreas.

En un futuro cercano tendremos que acostumbrarnos a una "nueva normalidad", nos han dicho los encargados de la agenda sanitaria. una normalidad que traerá cuidados especiales, distanciamiento social e incluso restricción de algunas prácticas que nos eran cotidianas. En nuestro contexto, avanzar con una efectiva reforma policial que evidencia que no habrá impunidad por la violencia utilizada el 2019, así como mostrar preocupación por la construcción de una legitimidad policial basada en la confianza y la percepción de trato justo es un elemento fundamental para evitar el posible escalamiento de violencia en el futuro. Mantener un cronograma de debate nacional, con verdadera y diversa participación en el marco constitucional, es muy relevante. El cronograma electoral tendrá que ser discutido en el marco de lo acordado; pensar en una alternativa política que elimine el plebiscito de ingreso, la definición del mecanismo o el plebiscito de salida podría ser entendida como un retroceso en los logros de la movilización ciudadana.

En la nueva normalidad, el derecho a la protesta deberá ser asumido por la sociedad en su conjunto. La protesta sin respuesta política podría terminar en violencia debido a la frustración o los intereses del algunos grupos. Está en las manos de los principales líderes políticos y sociales la tarea de involucrar a la sociedad, reconocer los problemas estructurales, avanzar en la agenda de transformación e inclusión. Así, el estallido social 2.0 no debe ser visto como una amenaza, sino como un recordatorio de que la búsqueda de la dignidad en la forma en que se desarrolla el país no es un evento episódico, sino un reclamo estructural que llegó para quedarse.

martes, 18 de agosto de 2020

CORONAVIRUS


¿Qué es el Coronavirus?

El Coronavirus es un grupo de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades mas graves como neumonía, síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y síndrome respiratorio agudo grave (SARS). Cabe destacar que la cepa de coronavirus (2019-nCoV) que ha causado el brote en China es nueva y no se había conocido previamente.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto mas recientemente. Ambos eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

¿Cómo se originó el Coronavirus?

El 31 de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió reportes de presencia de neumonía, de origen desconocido, en la ciudad de Wuhan, en China. Rápidamente, a principios de enero, las autoridades de este país identificaron la causa como una nueva cepa de coronavirus. La enfermedad ha ido expandiéndose hacia otros continentes como Asia, Europa y América. 

En cuanto a su comienzo, todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19.

¿Qué síntomas tiene el Coronavirus?

Los principales síntomas del virus coronavirus incluyen:

- Síntomas respiratorios (similares a los de un resfriado)
- Fiebre (alta temperatura)
- Tos seca
- Falta de aliento o cansancio 
- Dificultades respiratorias

En casos más graves, el virus puede causar neumonía o síndrome respiratorio agudo grave (SARS) que es una forma grave de neumonía, insuficiencia renal y hasta la muerte. En otros casos, algunas personas infectadas no desarrollan ningún síntomas pero puede contagiar igualmente al resto de la población. 

¿A quién afecta?

Hay casos confirmados de coronavirus en casi todo el mundo, incluyendo China, Europa (siendo Italia y España los primeros focos), Irán, Estados Unidos, África, Australia. La Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Organización Paramericana de la Salud (OPS) han reconocido el estado de pandemia, que supone el desarrollo de esta enfermedad. Es por eso que los viajes se han visto restringidos y muchos países han cerrado sus fronteras, para tratar de evitar su expansión. 

¿Cómo se transmite el Coronavirus?

Según información de la OMS, el coronavirus se transmite por contacto de persona a persona con algún infectado (incluso si no presenta síntomas). Por ello, la mejor manera de evitar contraer este virus es siguiendo las buenas prácticas de higiene que incluyen: 

- Mantenerse alejado de las personas enfermas
- No tocarse la cara (boca, nariz u ojos)
- Mantener una distancia mínima de un metro con el resto de las personas (Distanciamiento Social)

- Lavarse las manos frecuentemente y a fondo por al menos 20 segundos, con un desinfectante para manos a base de alcohol o lávalas con agua y jabón. Es importante hacerlo incluso si no hay suciedad visible en las manos.

- Practique la higiene respiratoria. Esto significa cubrirse la boca y nariz con el codo o pañuelo doblado cuando toses o estornudas. Desecha inmediatamente el tejido usado

- Lávese las manos siempre después de toser o estornudar; si está cuidando a alguien; cuando está preparando alimentos, cocinando carnes y/o huevos. También después de comer; después de usar el inodoro, si sus manos están sucias, y/o ha estado cerca de una granja o animales salvajes.

- Quédese en casa y practique el aislamiento social o cuarentena 
- Quédese en casa si no se encuentra bien 
- Siga las indicaciones actualizadas de las autoridades sanitarias de su país.

Coronavirus en Chile

El primer caso de la pandemia de enfermedad por coronavirus en Chile se confirmó el 3 de marzo de 2020, cuando un médico de 33 años de la comuna de San Javier (Región del Maule) y pasajero de un vuelo procedente de Singapur, fue internado en el Hospital Regional de Talca. A partir de ese primer caso comprobado, el brote se extendió en el territorio nacional hasta alcanzar las dieciséis regiones del país. Actualmente, Chile es el país que más test PCR realiza por millón de habitantes en América Latina. 

El 18 de marzo el presidente Sebastián Piñera decretó el "estado de excepción constitucional de catástrofe" por 90 días. El 15 de junio, y mediante el decreto supremo 104 de 2020 del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, prorrogó dicho estado por 90 días más.

Por otra parte, generó polémica la declaración del ministro de salud Jaime Mañalich, quien afirmó la contabilización de los muertos por la pandemia como recuperados y la exclusión de los asintomáticos del recuento de los contagiados. Ambos datos fueron posteriormente corregidos o ampliados. Luego, un informe publicado por Ciper indicó que el Minsal reportaba a la OMS un mayor número de fallecidos que la informada en Chile, sin embargo, desde el ministerio explicaron que tal diferencia se debía a que el reporte había incluido a casos sospechosos y probables. Como consecuencia de lo anterior, el ministro Mañalich renunció a su cargo y fue reemplazado por Enrique Paris.

La pandemia de enfermedad por coronavirus de 2020 en Chile está en curso. Desde el 3 de marzo, cuando se confirmó el primer caso positivo de COVID-19 en el país, se ha producido una serie de sucesos y medidas, tales como las planificaciones sanitarias y sociales, y la implementación del instrumental necesario con el fin de evitar, contener o reducir su secuela en todos los ámbitos a nivel país. 

Durante el brote en Chile, muchos eventos programados han sufrido la suspensión indefinida, la postergación no del todo definida, la disminución en su intensidad o incluso un cambio de paradigma (teleducación, telemedicina y teletrabajo).


 

sábado, 15 de agosto de 2020

Estallido Social


El Estallido Social es el nombre que recibe una serie de manifestaciones y disturbios originados en Santiago y propagados a todas las regiones de Chile, con mayor impacto en las principales ciudades como el Gran Valparaiso, Gran Concepción, Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Chillán, Valdivia, Osorno, Puerto Montt y Punta Arenas, desarrolladas principalmente entre octubre de 2019 y febrero de 2020.

La causa inmediata de estos sucesos fue el alza en la tarifa del sistema público de transporte de Santiago, que entró en vigor el domingo 6 de octubre de 2019. Tras el aumento de las tarifas, centenares de estudiantes se organizaron para realizar actos de evasión masiva en el Metro de Santiago. Con el paso de los días, el número de evasores aumentó y se registraron incidentes dentro de las estaciones del ferrocarril subterráneo. La situación se agravó el día viernes 18 de octubre de 2019, cuando progresivamente fueron cesadas las operaciones de toda la red subterránea por el enfrentamiento de la multitud con Carabineros, lo cual llevó al entonces ministro del interior Andrés Chadwick, a interponer querellas por delitos contemplados por la ley de Seguridad del Estado contra quienes hubieren cometido daños, saqueos e incendios.

Como consecuencia de ello, la noche del viernes 18 de octubre comenzaron a aparecer varios focos de protestas, saqueos y disturbios violentos a lo largo del país, por lo cuál, en la madrugada del sábado 19 de octubre, el presidente Sebastián Piñera decretó estado de emergencia en las comunas del Gran Santiago y toque de queda a partir de la noche del sábado 19. La situación se extendió pocas horas después a otras cinco regiones del país, y ya para el día 23, el estado de emergencia había sido declarado en quince de las dieciséis capitales regionales. 

De acuerdo a varios analistas, las protestas se han caracterizado por ausencia de líderes y la incorporación, en distintos niveles, de un amplio espectro social, desde la clase baja a la media alta. Aunque la causa inmediata puede atribuirse al alza tarifaria del transporte público, las concentraciones populares pronto expusieron sus causas mediatas; el alto costo de la vida (hasta 2019 Santiago es la segunda ciudad mas onerosa de Latinoamérica), las bajas pensiones, precios elevados de fármacos y tratamientos de salud, y un rechazo generalizado a toda la clase política y al descrédito institucional acumulado durante los últimos años, incluyendo a la propia Constitución de ese país.

Tanto por el nivel de daño a la infraestructura pública, el número de manifestantes, cuanto por las medidas adoptadas por el gobierno, las protestas han sido catalogadas como el "peor malestar civil" ocurrido en Chile desde el fin de la Dictadura de Augusto Pinochet. Hasta el momento se han confirmado 32 fallecidos, principalmente asociados a incendios (15 casos), enfrentamientos entre ciudadanos (7 casos), o con uniformados (5 casos), además hay mas de 3.400 civiles hospitalizados producto de enfrentamientos, y 2.000 carabineros lesionados en distintos grados. El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha identificado mas de 3.400 civiles hospitalizados durante el movimiento, mientras ha cifrado en 8.812 los detenidos que han logrado visitar, además ha denunciado casos de tortura y otras vejaciones por parte de las Fuerzas Armadas y de Orden. Las investigaciones realizadas por organizaciones como Amnistia Internacional, La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch y la Oficina de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han determinado la ocurrencia de graves violaciones a los derechos humanos, cometidas por funcionarios del Estado chileno, el gobierno, en tanto, ha reconocido la existencia de algunos casos puntuales de exceso policial pero ha descartado la ocurrencia sistemática de estos.

Las pérdidas económicas de estas protestas se estiman en 3.300 millones de dólares, considerando daños a la propiedad pública y privada, mientras 100.000 a 300.000 puestos de trabajo se habrían perdido. El peso chileno sufrió una fuerte devaluación, pasando de CL$ 710 previo a la crisis a un máximo histórico de CL$ 838,33 por dólar a mediados de noviembre de 2019. También se estiman que las protestas restarán un punto porcentual de crecimiento económico para el país entre 2019 y 2020.

En respuesta a las manifestaciones, el gobierno de Sebastián Piñera ha anunciado una serie de medidas, denominada "Nueva Agenda Social", que incluye medidas relacionadas a las pensiones, la salud, los salarios y la administración pública. De igual forma, ha promovido una agenda de seguridad que incluye proyectos antivandalismo y de reconstrucción. El 15 de noviembre, un acuerdo transversal entre Gobierno y Congreso, y firmado por la mayoría de los partidos políticos con representación parlamentaria, acordó la convocatoria de un plebiscito nacional en abril del 2020, posteriormente reprogramado para octubre, para definir si se redactará una nueva Constitución Política y qué mecanismo será utilizado.